¿Cuántos años llevas estudiando inglés? Apuesto a que los suficientes como para haber pasado por una o incluso varias épocas de estancamiento.

¡Llevo X años en una academia y sólo he conseguido desaprender inglés!

¿Te suena? En 2012, la Unión Europea mostró en un documento que tan sólo entre un 8 y 16% de los alumnos de las escuelas llegan al nivel de “usuario independiente”. Lo cuál supone que más del 85% de las personas no llegan a la fluidez en el idioma que persiguen. Es una sensación muy común y puede ser realmente devastadora para la moral del estudiante. Pero no tiene nada que ver que con que eso de aprender idiomas sea para genios. Y no es porque se te dan mal los idiomas. Ya hemos hablado de eso. Suena bien si necesitas una excusa, pero si lo que quieres es avanzar, ese discurso mejor que desaparezca de tu día a día. Así que vamos a ver lo que de verdad te está estancando.

#1 No sabes porque lo haces

Todos los seres humanos hacemos cosas porque hay algún tipo de recompensa al final del camino. Y desde luego que no faltan beneficios por los que aprender inglés. Todo tipo de anuncios nos prometen un enorme abanico de maravillosos beneficios: ventajas en el trabajo, disminuye las probabilidades de contraer Alzheimer, “…es que todo el mundo lo estudia”, cura contra el paro…

Y todo eso es verdad. Son razones muy válidas para empezar a estudiar inglés, pero seamos sinceros. No son las razones de practicidad las que nos mueven a largo plazo.

La pregunta que realmente debes contestar es: ¿Qué es lo que te llevas personalmente de todo ello al final del día?.

Mi principal motivación personal para aprender idiomas, por ejemplo, es poder comprender la cultura que tiene detrás. Un idioma no sólo se usa para contar historias: es una historia en sí. La historia del modo en el que ven el mundo millones de personas, la de su evolución y las lecciones que aprendieron. También, la libertad de comunicarte con  cualquiera. A día de hoy domino 5 idiomas y de verdad que no recuerdo la última vez que me fuera imposible o difícil comunicarme con alguien. Eso para mi no tiene precio.

¿Qué es lo que te motiva a ti?

Y no me digas que “nada”. El mundo que hay detrás de la barrera lingüística es tan enorme, que hay razones de sobra para tener y mantener el deseo de cruzar esa barrera. Sigue buscándolas si todavía no las conoces.

#2 No le dedicas suficiente tiempo

Créeme, lo entiendo. Todos tenemos nuestro trabajo, proyectos, estudios, niños u otras cosas. Pero no te engañes – tienes que dedicar tiempo al estudio del inglés. Sin una práctica sostenida el progreso simplemente no va a ocurrir por la gracia divina.

Un nivel intermedio requiere de unas 1000 horas de práctica, aproximadamente. Eso suponiendo que la rutina sea la correcta.
A esas mil horas tendremos que ir sumando más horas cada vez que nos “olvidamos” de hacer los deberes porque el material aprendido simplemente se va olvidando si no se practica y por lo tanto, necesitaremos más horas para el repaso de lo olvidado.

Es fácil pensar que tenemos ese ratito de los sábados y domingos para ponernos con el inglés, pero de ese modo te llevará toda la vida aprender el idioma.

Tienes que encontrar una cantidad de tiempo de al menos 40 minutos cada día o en el peor de lo casos cada 2 días para sentarte y hacer los deberes.

Una vez tengas la rutina establecida y la consigas cumplir, en cuestión de pocos meses verás avances considerables en tu progreso. Eso te lo puedo prometer.

#3 Eres demasiado pasivo

No vas a aprender nada siendo un vegetal en clase.

La mejor clase del mundo no es capaz de ofrecerte las horas que realmente necesitas de conversación para realmente mejorar tu inglés y quitar ese estancamiento de en medio. Así que vas a tener que buscarte la vida.

En mis clases, la primera reacción de los alumnos suele ser salir de la clase muy cansados, porque la gente simplemente no está acostumbrada a hablar durante un par de horas seguidas en inglés. Y aún a pesar de habernos pasado las dos horas hablando inglés al 100%, los anímo a todos a buscar otros modos de conseguir horas “habladas”, porque es la parte más esencial de todo el proceso. A poder ser, todos los días.

Aquí es cuando la gente me dice que no tiene amigos que hablen inglés y les pueda ofrecer ese lujo. Pero es que no es ningún lujo. Hay muchas páginas que se dedican al intercambio de idiomas en las que podréis conseguir los preciosos minutos de práctica.

Y no me meto en explicar lo esencial que es participar en las clases, de manera tan activa como sea posible, porque creo que ha quedado bastante claro.

Pero que nadie se haga ilusiones de que , sea el método que sea, se pueda aprender inglés sólo escuchando en la última fila del aula.

#4 No repasas lo aprendido

Estás comodamente sentado en la clase y una palabra nueva aparece. “Procrastinate” apuntas en la libreta, con la ilusión de buscar el significado en casa tranquilamente.

Y a lo mejor hasta lo hagas. Pero a las dos semanas la misma palabra aparece y la más cruda realidad te abofetea en la cara

Pero si me la sabía…

No, no te sabías la palabra.

Hay una enorme diferencia entre haber “leído” la información y “saberte” la información.

Se considera que “te sabes” algo cuando eres capaz de no sólo acceder a esa información a voluntad, sino también de usarla en diversas situaciones. Y para eso se requiere un repaso constante. Por eso, los alumnos de nivel B2 (Upper-Intermediate) repasan los usos del Presente Simple, cosa que se aprende nada más empezar el estudio del idioma.

Y para que un repaso eficaz sea posible, necesitas un sistema de apuntes que te permita acceder a ese punto en concreto rápidamente, en vez de pasarte media hora buscando el folio en el que habías apuntado la información. Pero de eso hablaremos en otro momento con más detalle.

#5 Te aferras desesperadamente a tu idioma nativo

¿Cuál es tu sistema para construir las frases en inglés?.

Deja que lo adivine. Traducir la misma frase desde el Español.

Es un error que tarde o temprano comete todo estudiante de cualquier idioma.

Traducir no es malo de por sí. Al principio, durante los primeros niveles te ayuda a comprender la información que tu mente todavía no es capaz de retener y comprender al vuelo. Pero esa fase debe durar tan poco como te sea humanamente posible.

Cuando tengas que crear oraciones, debes ayudarte con la gramática del idioma, no traducir la estructura del español pero con palabras inglesas. Algunas veces te saldrá bien la jugada, pero a largo plazo eso te creará un techo que te impedirá superar el nivel intermedio a menos que te quites esa costumbre.

Sé que es más fácil decirlo que hacerlo. Lo sé porque lo veo todos los días en mis alumnos, aún cuando me tienen al 100% con ellos para ayudarles a solucionarlo. En clase, con más gente se vuelve más difícil todavía y estudiando por tu cuenta…. misión imposible.

Este punto también se tratará en el futuro, pero por ahora recuerda hacer uso de las estructuras gramaticales de los tiempos verbales, no traducir del español.

#6 Prestas demasiada atención a tus errores

Respondiendo a tu pregunta: sí, aprender algo es exactamente el proceso de cometer errores y corregirlos. 

Desde luego que es primordial que seas consciente de los errores que cometes y buscar maneras de evitarlos. La cuestión real es: ¿Cuánta importancia les das a esos errores?.

Debes comprender que equivocarte es bueno.

Durante todo el proceso vas a cometer un error tras otro y no hay nada malo en eso. El momento en el que empiezan a importarte demasiado esos momentos, tu cerebro se estresa hasta el punto de negarse a funcionar y te paralizas.

Acabas pensándote cinco veces lo que vas a decir. Te ataca la timidez y los nervios hacen que lo pases mal.

Y aquí de lo que realmente estoy hablando es de un cambio de mentalidad. Debes conseguir estar en paz con tus errores. 

Porque hay otra cosa que ocurre cuando nos concentramos en ellos. Que minan la moral y la autoestima. Gratuítamente. Y en lo que desemboca muchas veces es en una cantidad demasiado elevada de frustración y finalmente, de dejadez.

#7 No ves las cosas en su contexto

Está muy bien que hayas buscado la palabra, que te hayas aprendido la gramática del día o que la información del “listening” la hayas conseguido comprender. Al final la única manera de retener algo es ubicarlo en un contexto. O mejor todavía, en varios.

Aquí es donde entra en juego la lectura, escuchar la radio, los podcasts, ver vídeos en inglés en Youtube, hablar de los temas aprendidos con tus compañeros de tandem o en clase. Escribir una carta exponiendo la idea y/o demostrando tu opinión sobre el tema.

E importa porque el cerebro humano recuerda muy bien las historias, no le gustan datos sin cara ni emoción.

Durante la conversación tu compañero hará una broma, o te cabreará un poco su punto de vista. Puede que cometas un error por enésima vez, pero esta vez que alguien sepa reírse contigo sobre él. O que dos compañeros se pongan a discutir acaloradamente sobre el asunto. ESO, lo vas a recordar. Pero no vas a retener una línea más en la libreta en tu mente.

Lo que te es irrelevante emocionalmente, tu cerebro simplemente lo olvida.

Y, repíto, lo que nos saca las emociones a flote, son las historias. Ya sea un libro, una serie, una película, una discusión tomando un café. Por lo que recordemos el punto #3: No te limites a los ejercicios del libro y lo que se haga en clase. Intenta ir más allá.

#8 Has llegado demasiado lejos

Es un mal que afecta a mucha más gente de la que creemos. No es visible porque la mentalidad predominante es de menospreciar nuestras habilidades, especialmente cuando son de dominio publico.

Cuando acabas de empezar a estudiar el idioma y tienes un vocabulario de, digamos unas 100 palabras, que aprendas 20 palabras nuevas a la semana supone un 20% de incremento en tus conocimientos. Eso es fácil de ver.

Al haber cruzado la frontera entre los niveles pre-intermedio y el intermedio alto, poseerás aproximadamente unas 1,200 – 2000 palabras. Entonces que aprendas 20 palabras a la semana aumenta tus conocimientos en 0,2%. Vaya cambio. Aquí ya se vuelve mucho más difícil ver si has progresado o no. Y el caso es que sigues aprendiendo. Pero el vocabulario se vuelve menos básico, la gramática más enrevesada (especialmente si no repasas los conceptos aprendidos anteriormente, que es sobre lo que se construye todo el árbol de reglas de niveles avanzados), las expresiones menos obvias y así un larguísimo etcétera.

Esa conciencia de lo inmenso que es en realidad un idioma puede abrumar un poco.

Recuerda. Parece que no estas avanzando, pero mientras que le dediques esas horas prometidas al inglés, siempre estarás avanzando. Aunque cueste verlo.

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